Feria Libro Tenerife | David Galán Redry
Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife
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HUIR DE MÍ

La sensibilidad es un superpoder que podría cambiar el mundo.

Los pequeños DETALLES

 

Vivimos vidas rutinarias; todos los días nos levantamos, vamos a trabajar, hacemos la compra y quizá saquemos un rato para ver una película y vuelta a empezar. Y es así, no todos los días ocurre algo extraordinario, aunque a veces pasa, es verdad, pero la vida es una rutina constante que debemos aprender a convivir con ella.

Dicen que hay que ser feliz, incluso hay quien dirá que es feliz constantemente, pero yo no me lo creo. La felicidad como constante no existe. Que no os engañen. Podemos tener ratos felices, muy felices o tristes, incluso algunos muy tristes. Debemos empezar a valorar los pequeños detalles de nuestra vida, en ellos sí que radica la verdadera felicidad.

A lo largo de nuestro día debemos aprender a valorar esas pequeñas cosas que nos hacen sonreír y que normalmente no nos fijamos en ellas. Un mensaje de «buenos días», el olor a café por la mañana, la caña de cerveza helada al final del día en verano, el beso de despedida de esa persona a la que quieres. Elige tu propio pequeño detalle, hay muchos a lo largo del día, fíjate.

Emociónate con lo pequeño, vívelo al máximo, sueña, no dejes de soñar, lo pequeño puede hacerse muy grande. Enamórate, enamórate hasta el infinito, no dejes nunca de sentir.

DAVID GALÁN REDRY

Sigo convencido de que nací en la ciudad que yo quería, Valladolid. Cada día que pasa me siento más enamorado de sus calles, de su vida y de las sensaciones que me transmite, a pesar de los nueve meses de invierno. Odio el frío, mucho.

Soy maestro en Educación Infantil; me hace tan feliz como seguir escribiendo o perderme viajando. Empecé a escribir cuando era muy pequeño: recuerdo con cariño mis viajes en bus en los que dejaba pósits con frases en el respaldo de mi asiento cuando llegaba mi parada. Sigo escondiendo algunas de esas notas por las calles de mi ciudad por si puedo sacarle una sonrisa a quien las encuentre.

Han pasado dos años desde Abrázame los monstruos, mi primer libro, y me he enamorado de esos abrazos. Mis monstruos me han hecho viajar por todo el mundo sin salir de casa y yo conseguí aterrizar en París.

Quiero volver a enamorarme.

 

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Blog: Aviones de papel para sobrevolar clases de poesía.